José Ignacio Guerra

José Ignacio Guerra | Cofundador de BuenVet
Venís del e-commerce y la tecnología. ¿En qué momento viste que el sector veterinario tenía una oportunidad clara de innovación?
Viniendo del e-commerce y tecnología, identifiqué un blue ocean claro: un sector enorme, con muy poca innovación y tecnología aplicada, tanto en el cuidado de la mascota como en la experiencia de usuario del tutor. En Latam hay dos mascotas cada tres personas, pero la brecha entre la salud humana y la veterinaria es abismal. Además, la IA abre una oportunidad única para elevar el cuidado de salud de las mascotas como nunca antes.
BuenVet combina atención a domicilio con inteligencia artificial. ¿Qué cambia este modelo en la forma en que hoy se cuida la salud de las mascotas?
El modelo tradicional depende del conocimiento limitado de uno a tres veterinarios de una clínica de barrio. BuenVet cambia eso con escala y tecnología: más de 30 profesionales trabajando en red —como un hospital de medicina humana— y con proyección a cientos de profesionales en varios países. Además, es un modelo híbrido donde la IA asiste al veterinario en diagnóstico, tratamiento y seguimiento, y lidera la medicina preventiva, personalizando el cuidado de cada mascota.
Uno de sus objetivos es aumentar la esperanza de vida de los animales. ¿Cómo se mide ese impacto en la práctica?
Medimos el impacto de forma directa y sistemática. Partimos de un benchmark de esperanza de vida promedio en Latinoamérica, por país. Además, desde que lanzamos BuenVet, registramos mes a mes la edad de fallecimiento de las mascotas asociadas. Ese indicador es nuestra north star y el más importante de la compañía. Creamos BuenVet para que millones de mascotas vivan más y mejor, y apuntamos a extender la vida de las mascotas en al menos dos años.
Con planes de expansión regional, ¿qué desafíos ves al llevar el modelo de BuenVet a otros países de Latinoamérica?
Expandirse en Latinoamérica siempre implica desafíos: diferencias culturales, de accesibilidad, de nivel de prestación, etc., que hacen que un modelo que funciona en Uruguay no sea directamente replicable y deba ser adaptado. Por eso capitalizamos mi experiencia llevando Tiendamia a diez mercados desde el inicio de Buenvet y lo diseñamos desde el día uno para ser escalable y regionalizable, apoyándonos en tecnología que homogeneiza la experiencia para así mantener el nivel de servicio en toda la región.