Asumir riesgos: el puente hacia la transformación
Hace 28 años me invitaron a trabajar en una gran empresa. En ese momento, no tenía idea del rubro; de hecho, fue la primera vez que escuché la palabra “seguros”. Lo primero que me pidieron no fue solo que aprendiera, sino que memorizara la misión corporativa. Comenzaba así: “Nuestra misión es asumir riesgos…”, y continuaba con una serie de compromisos sobre cómo brindar un servicio de calidad.
No solo memoricé la misión, sino también una frase que estaba sobre el escritorio del director: “Me trae la solución o forma parte del problema”. Hasta el día de hoy, ambas siguen presentes en mi memoria como recordatorios del enfoque con el que fui formada
Aquella oportunidad, que al principio parecía una apuesta sin demasiado riesgo para mí, se convirtió en un gran desafío. Fue una puerta de entrada a un mundo nuevo, y también una lección temprana sobre lo que significa asumir riesgos con compromiso, con responsabilidad y con intención de aprender.
Ni el método Harvard ni la IA: ¡sos vos!
Quienes participamos del método Harvard somos entrenados en la metodología, analizando a fondo los casos, explorando variables y consecuencias. Pero hay algo que siempre se remarca: la decisión final es personal. No hay una única respuesta correcta, ni una solución cerrada. Y, sin embargo, muchas veces salimos del aula frustrados, buscando esa certeza que el método deliberadamente no entrega.
Con la inteligencia artificial pasa algo similar. Podés pedirle respuestas, alternativas, incluso argumentos. Pero rara vez te dirá con absoluta certeza qué camino tomar.
Al igual que en la vida real, ni la misión corporativa ni una metodología académica ni una herramienta tecnológica pueden reemplazar el momento clave en el que alguien se enfrenta al riesgo y elige avanzar. La decisión sigue siendo tuya, y la clave es distinguir cuándo asumir riesgos y cuándo evitarlos.
Con la inteligencia artificial pasa algo similar. Podés pedirle respuestas, alternativas, incluso argumentos. Pero rara vez te dirá con absoluta certeza qué camino tomar.
El riesgo como elección consciente
Asumir riesgos no es actuar por impulso. Es elegir conscientemente avanzar aun sabiendo que no hay garantías. Es un acto que se apoya en recursos internos —como la intuición, los conocimientos, la experiencia, los valores— y externos —como la información, el acompañamiento, el contexto—. Reconocer esos recursos es lo que fortalece el coraje necesario para moverse, incluso cuando hay incertidumbre.
El riesgo es necesario para el desarrollo personal y profesional; implica aceptar la posibilidad de equivocarnos, de perder o fallar, pero también abre la puerta a ganar, aprender y evolucionar. Es el punto de inflexión entre la comodidad de lo conocido y la posibilidad de lo nuevo.
A medida que avanzamos en la vida —en lo personal y en lo profesional—, nos enfrentamos a decisiones que conllevan mayor responsabilidad y, muchas veces, más que ganar, sentimos que hay mucho que perder.
En el contexto del cambio y el riesgo, el miedo puede convertirse en un freno paralizante que nos mantiene en la zona de confort, limitando nuestro crecimiento. Sin embargo, el miedo no es el enemigo; es una emoción natural y fundamental para la supervivencia, que nos alerta frente a posibles amenazas y que, bien gestionado, es un aliado que nos brinda información valiosa sobre lo que realmente es importante para nosotros.
Reconocer y aceptar el miedo es el primer paso para transformarlo en una energía que impulse la acción en lugar de bloquearla. Cuando una persona cree que no es capaz, que no merece, o que va a fracasar, actúa en consecuencia: evita, posterga, se limita. Pero si cambia su manera de pensar, si se conecta con creencias más posibilitadoras, su comportamiento también cambia, y, con él, sus resultados y su autopercepción.
Reconocer y aceptar el miedo es el primer paso para transformarlo en una energía que impulse la acción en lugar de bloquearla.
¿Y el Coaching? ¿Para qué?
A través del Coaching exploramos en profundidad y nos conectamos con nuestras formas más auténticas de elegir conscientemente, desde el autoconocimiento, la reflexión y la coherencia personal.
Invitamos a desarrollar un mayor autoconocimiento en un espacio de confianza y colaboración, para clarificar metas, descubrir recursos internos, superar obstáculos y tomar decisiones conscientes, promoviendo el aprendizaje, el compromiso con la acción y el crecimiento sostenido.
Fomentamos un espacio de reflexión, porque nuestros pensamientos dan forma a nuestras emociones, decisiones y acciones. Y son las acciones las que, repetidas en el tiempo, moldean nuestra identidad, nuestros resultados y la vida que construimos.
Potenciamos la coherencia personal: alinear lo que pensamos, sentimos, decimos y hacemos. La misión es distinguir lo que verdaderamente se quiere de lo que simplemente se espera de uno, y así construir acciones conscientes y alineadas con la identidad más profunda. Cuando hay coherencia, las decisiones —aunque difíciles— se sienten correctas, porque están sostenidas en un propósito claro.
¿Qué tenés disponible para avanzar? ¿Cuáles son tus recursos para asumir riesgos?
¿Y qué es lo que hoy está frenando ese cambio? ¿Cuáles son tus desafíos?
Estos son algunos de los motivos más frecuentes que ayudan a dar el paso, incluso en medio de la incertidumbre: confianza en vos mismo; apoyo de una red o comunidad; claridad de propósito; experiencias previas de superación; capacidad de aprendizaje o adaptación.
También hay ciertas barreras que suelen frenar la acción, como: miedo al error o al juicio; necesidad de control; autoexigencia; falta de visión o motivación; creencias que sabotean.
Cada vez que una persona desafía sus límites mentales y emocionales, está creando una versión más auténtica de sí misma. Porque, al fin y al cabo, no se trata solo de lograr algo distinto, sino de convertirse en alguien distinto.
Asumir riesgos es una oportunidad que elegimos, es un acto de creación; es salir de lo conocido para acercarnos a un objetivo deseado y el Coaching es un camino que invita a elegir con conciencia.
ma.teresa Miro
optimista, claro bueno para avanzar.