Mercado laboral: buen inicio, pero pierde dinamismo
Proponemos una mirada sobre cómo evolucionó el mercado de trabajo en el primer semestre —en particular, qué tendencias evidencian los datos de la demanda de personal— y qué esperar para el desenlace de este año.
Un buen comienzo
Cerca de 42 000 oportunidades de empleo se publicaron los primeros seis meses de 2025 según el Monitor Laboral, que releva portales y medios digitales de búsqueda laboral[1]. Se trata de uno de los registros más altos de la serie de datos de este indicador elaborado por Advice, que anticipa las tendencias del mercado laboral, y reflejó un crecimiento de 24,5 % de la demanda de personal en comparación con el mismo período de 2024.
Este resultado se alinea con los principales indicadores de empleo en Uruguay[2], que tuvieron un crecimiento destacado entre la segunda mitad de 2024 y los primeros meses de 2025, alcanzando sus valores más altos de la última década, y se fundamenta en el buen desempeño de la economía en el inicio de 2025[3].
Motores del dinamismo
Más allá del buen desempeño de la economía nacional a nivel general, una serie de indicadores sectoriales particularmente relevantes evolucionaron favorablemente, apoyando el crecimiento de la demanda de personal en áreas y actividades específicas, que traccionaron el crecimiento interanual reflejado en el balance semestral.
De forma muy concisa, nombramos algunos de los más destacados:
- El crecimiento del consumo privado impulsó las ventas y la actividad comercial[4], motivó una mayor demanda de personal en las actividades de gestión comercial y marketing (crecimiento interanual de 25,2 % en las oportunidades de empleo).
- Las Tecnologías de la Información, que en los últimos dos años habían sufrido una recesión del empleo de carácter global, tuvieron una recuperación muy destacada (crecimiento de 38,1 %), no solo apoyada por una mayor demanda de personal en el área emergente de la Ciencia de Datos e Inteligencia Artificial, sino también por una reactivación de las áreas más “tradicionales”, como Infraestructura, Sistemas y Soporte Técnico, y Desarrollo de Software.
- Los indicadores de actividad industrial[5] también tuvieron un buen comienzo de año, apoyando un crecimiento de 14,3 % en la demanda de personal en el grupo de actividades de Industria, Construcción y Oficios.
- El gran dinamismo del comercio electrónico (y toda su cadena de valor de armado y distribución de pedidos) y de las exportaciones[6] traccionaron un aumento interanual de 28,7 % de la demanda de personal en actividades de Logística y Transporte.
- La destacada temporada de verano, que vio llegar al país a más de 1,3 millones de turistas (la mayor cantidad desde los años previos a la pandemia)[7], generó un crecimiento interanual muy destacado (44 %) de las oportunidades de empleo en actividades de Turismo, Hotelería y Gastronomía.
Un contexto difícil
Sin perjuicio de lo anterior, el primer semestre también vio reunirse algunas nubes en el cielo, que denotan un clima de negocios menos auspicioso para la segunda mitad del año.
El escenario internacional de alta volatilidad, crecientes tensiones geopolíticas y proteccionismo comercial, constituye un panorama poco alentador, en el que las proyecciones de crecimiento se recortaron a la baja en varias economías del mundo, incluida la nuestra.
A nivel nacional, las previsiones de expansión del PBI para el balance de 2025 se mantienen moderadas (en torno de 2–2,5 %). El BCU confirmó que se espera una desaceleración de la actividad económica para el segundo semestre, incluso si se descomprimen las tensiones internacionales, con lo cual la economía estaría creciendo a un menor ritmo que en la primera mitad del año[8].
Distintos estudios que recogen y cuantifican las perspectivas empresariales muestran de manera consistente un mayor pesimismo de los empleadores en cuanto a la evolución de la economía en el transcurso del próximo año y un “enfriamiento” del clima de negocios. Esto se traduce ineludiblemente en una retracción de las proyecciones de contrataciones[9].
Señales de alerta
En consonancia con este cambio de expectativas, los datos de la demanda laboral evidencian un punto de inflexión en el transcurso del primer semestre de 2025: mientras entre enero y marzo hubo un crecimiento, este se “frenó” entre abril y junio, y el volumen de la demanda permaneció prácticamente estable con respecto al primer trimestre, mostrando incluso una ligera contracción de 1,1 %. Entretanto, la tasa de crecimiento interanual perdió 10 puntos porcentuales, pasando de 29 % en el primer trimestre a 19 % en el segundo trimestre. En definitiva, señales que indican con claridad una desaceleración del ritmo de contrataciones.
Qué esperar
Considerando la correlación que mantiene la demanda laboral con las variaciones de la actividad económica y las expectativas empresariales, parece poco probable que el dinamismo del primer semestre se sostenga en la segunda mitad del año. De comprobarse lo que anticipan las proyecciones económicas y de empleo, el escenario más probable para el segundo semestre de 2025 es que la demanda laboral evolucione con relativa estabilidad, manteniéndose a un nivel similar o ligeramente inferior al actual.
Referencias
[1] Los datos que se mencionan en esta columna provienen del Monitor Laboral de Advice, salvo en casos en los que se indique expresamente otra fuente.
[2] En específico, la tasa de empleo, medida por el Instituto Nacional de Estadística, y los puestos cotizantes a la seguridad social (datos del BPS).
[3] El PBI nacional creció un 3,4 % en el primer trimestre, según informó el Banco Central del Uruguay en su Informe Trimestral de Cuentas Nacionales.
[4] Ver Informe Trimestral de Cuentas Nacionales del Banco Central del Uruguay y la Encuesta de Actividad de la Cámara de Comercio y Servicios del Uruguay (CCSU).
[5] Ver Informe de Indicadores de Difusión en la Industria de la Cámara de Industrias del Uruguay (CIU).
[6] Ver Informes de Comercio Exterior de Uruguay XXI.
[7] Datos de turismo receptivo publicados por el Ministerio de Turismo.
[8] Informe de Política Monetaria, abril de 2025 (informe más reciente a la fecha de redacción). Banco Central del Uruguay.
[9] Ver especialmente: Encuesta de Expectativas Económicas de Exante, Encuesta de Actividad de la Cámara de Comercio y Servicios del Uruguay (CCSU) y Encuesta de Expectativas de la Cámara de Industrias del Uruguay (CIU).