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Revista del IEEM
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Algunos atributos de la actividad emprendedora: los resultados del GEM en 2018

En la columna previa nos concentramos en el nivel de la actividad emprendedora en sus diversas etapas de 2018 y su relación con la evolución previa de los diversos indicadores involucrados. En la presente, analizaremos otros atributos de la actividad emprendedora que van más allá de su nivel y que nos permiten tener una idea más clara de su contribución potencial al desarrollo económico y social del país.

La información de base para estos análisis proviene de las encuestas realizadas siguiendo las metodologías del Global Entrepreneurship Monitor (GEM). La recopilación, el procesamiento y la difusión de esta información es posible gracias a un acuerdo entre Transforma Uruguay, la Agencia Nacional de Desarrollo, Uruguay XXI y el IEEM, teniendo este último la responsabilidad de coordinar el proyecto.

Actividad emprendedora por oportunidad y por necesidad

Una de las discriminaciones que hay que hacer en el nivel de la actividad emprendedora es la motivación del emprendedor. Existen diversas formas de hacerlas, pero una de las más significativas es diferenciar a aquellos emprendedores que emprenden porque no pueden encontrar trabajo —a quienes llamamos emprendedores por necesidad— del resto, globalmente descriptos como emprendedores por oportunidad.

En el Gráfico 1 puede observarse la discriminación de la actividad emprendedora en esos dos componentes.

Emprendimiento por motivación
Gráfico 1 – Emprendimiento por motivación

Fuente: GEM Uruguay.

Nos encontramos con que el emprendimiento por necesidad aumentó bastante, pasando de 3,2 % en 2017 a 4,6 % en 2018. Por el contrario, la actividad emprendedora por oportunidad pasó de 11,4 % a 10,4 %. Si se suman ambas tasas, vemos que la actividad emprendedora aumentó con relación al año anterior, pero se ha deteriorado parcialmente en su composición.

Como ya hemos comentado en artículos previos, ambos tipos de emprendimiento son valiosos, pero sus características específicas exigen políticas públicas diferenciadas. No es descartable que un emprendedor por necesidad tenga un enorme éxito empresarial, pero su motivación inicial es la subsistencia. Estamos, ante todo, frente a un problema social asociado a cuestiones tales como el funcionamiento del mercado de trabajo, el nivel de actividad económica y la capacitación.

Por otro lado, tenemos el emprendimiento por oportunidad. Aquí, el emprendedor no ha sido forzado a serlo por los apremios, sino que ha tenido libertad de elegir el momento y las circunstancias en las que emprender. Normalmente, esto lleva a mejores posibilidades de éxito y un mayor potencial de desarrollo. En este escenario, las políticas públicas deben estar orientadas a apoyar a los emprendedores para que puedan concretar el potencial de sus proyectos. Esto contribuirá al dinamismo de la economía, la mejora de su competitividad, la generación de riqueza y de empleos de calidad.

Emprendimiento por género                         

Otra discriminación relevante de la actividad emprendedora es la diferenciación del emprendimiento masculino del femenino. En el Gráfico 2 se presentan las cifras. Podemos observar que ambos ratios aumentaron en un punto. El emprendimiento masculino pasó de 18,4 % a 19,4 % y el femenino de 11,3 % a 12, 3% (tomándose como base a las personas de entre 16 y 64 años).

TEA por género
Gráfico 2 – Incidencia de la actividad emprendedora por género

Fuente: GEM Uruguay.

Puede observarse que el nivel del emprendimiento masculino y femenino se ha mantenido en niveles más o menos estables desde 2011, con oscilaciones que son más pronunciadas en el caso de las mujeres. Hasta 2015, entre ambos niveles de emprendimiento había una diferencia de alrededor de 10 %, lo que hacía de Uruguay un país con una actividad emprendedora muy masculinizada. A partir de 2015 parece haberse dado una tendencia del aumento del emprendimiento femenino, que ha llevado a que la diferencia entre ambos niveles se reduzca a siete puntos. En los años venideros podremos ver si esta tendencia se sostiene.

En columnas previas hemos analizado el nivel de emprendimiento discriminado simultáneamente por género y nivel de ingresos. De ese análisis resulta que la masculinización se da, fundamentalmente, entre las personas de mayor nivel de ingresos, lo cual es un dato muy relevante al momento de identificar cuáles pueden ser las políticas más efectivas para aprovechar el talento emprendedor femenino que, al día de hoy, no se aprovecha.

Actividad emprendedora por grupo etario

Otro examen relevante es discernir cuál es la edad de los emprendedores. Los datos se presentan en el Gráfico 3. Hemos hecho una división entre aquellos emprendedores de entre 18 y 34 años y los que tienen entre 35 y 64. Es llamativa la similitud de los indicadores, tanto en el nivel como en el comportamiento.

Emprendimiento por edad
Gráfico 3 – Emprendimiento por edad

Fuente: GEM Uruguay.

Los emprendedores jóvenes presentan características similares a los mayores en una serie de aspectos, y estos deben ser considerados en la formulación de políticas públicas de emprendimiento. Los emprendedores jóvenes suelen carecer de experiencia en el área específica donde emprenden, pero, en contrapartida, tienen una capacitación más actualizada. Los emprendedores mayores suelen tener una situación familiar que hace que sus gastos sean mucho más rígidos, lo que plantea que el riesgo sea mucho mayor, no por el fracaso en sí, sino por sus consecuencias en lo personal.

Actividad emprendedora y creación de empleo

Otro análisis importante es evaluar cuál es la capacidad potencial de generación de empleo que la actividad emprendedora puede aportar. A esos efectos, se consulta a los emprendedores identificados cuántos puestos de trabajo tienen la expectativa de crear en los próximos cinco años (en el caso de los nuevos emprendedores), o en los cinco años siguientes a que el emprendimiento se ponga en marcha (en el caso de los emprendedores nacientes). En el Gráfico 4 aparece la evolución de la cantidad de emprendedores que manifiestan la expectativa de crear cinco o más puestos de trabajo.

Expectativas de creación de empleo en los próximos 5 años
Gráfica 4 – Expectativas de creación de empleo en los próximos 5 años

Fuente: GEM Uruguay.

Los cambios que se han producido a lo largo de los años son muy impresionantes. Mientras que en 2006 el porcentaje de los emprendedores que esperaban crear cinco o más puestos de trabajo en un lustro era de apenas 3,53 %, en 2011 subió a 16,32 %, más de cuatro veces y media. Las expectativas de creación de empleo, con oscilaciones, se mantuvieron en torno al 12 % hasta 2015, luego de lo cual han presentado una tendencia al descenso, terminando en 2018 con una tasa de 7,48 %.

Conclusiones

El emprendimiento por oportunidad sigue teniendo un peso relevante como motivación de la actividad emprendedora, si bien desde 2014 se observa una tendencia al ascenso del emprendimiento por oportunidad.

La brecha entre el emprendimiento masculino y femenino se ha ido cerrando a partir de 2016 debido, fundamentalmente, a una lenta pero sostenida tendencia al aumento de la tasa de emprendimiento femenino.

No existen diferencias marcadas en el comportamiento emprendedor entre aquellos de entre 18 y 34 años y aquellos de entre 35 y 64 años.

Las expectativas de creación de empleo entre los emprendedores tuvieron un alza importante entre 2011 y 2015, momento a partir del cual comenzaron a descender.

Autores

Profesor de Economía Política en

Ph.D. en Gobierno y Cultura de las Organizaciones, Universidad de Navarra; máster en Dirección y Administración de Empresas, IEEM, Universidad de Montevideo; contador público, Universidad de la República (Uruguay); licenciado en Administración, Universidad de la República (Uruguay); GloColl, Harvard Business School.

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