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La actividad emprendedora en 2018: los resultados del GEM

Disponemos de los datos de la actividad emprendedora en Uruguay en 2018. La recopilación, el procesamiento y la difusión de esta información es posible gracias a un acuerdo entre Transforma Uruguay, la Agencia Nacional de Desarrollo, Uruguay XXI y el IEEM, teniendo este último la responsabilidad de coordinar el proyecto.

 En este artículo informaremos sobre el nivel que ha presentado la actividad emprendedora en 2018, así como su evolución a lo largo de los últimos 13 años, período durante el cual se ha recopilado esta información ininterrumpidamente en el país. El GEM mide la actividad emprendedora a través de una multiplicidad de indicadores. En esta ocasión, nos concentraremos en los indicadores que miden el nivel de actividad a lo largo de las diversas etapas del proceso emprendedor.

 

Emprendedores nacientes

El indicador más temprano de actividad emprendedora efectiva que genera el GEM es la tasa de emprendedores nacientes, que son aquellos que iniciaron el proceso de destinar algún tipo de recursos a la iniciación de la actividad emprendedora, pero que no han llegado a pagar más de tres meses de sueldos. Este es el componente más impreciso de la actividad emprendedora, en tanto el tiempo que una persona puede mantenerse dentro de esta categoría puede estar sujeto a grandes variaciones. Por otra parte, comprende tanto emprendimientos que se han constituido recientemente como otros en formación.

En el Gráfico 1 puede observarse que esta tasa presenta una tendencia creciente, si bien se han dado oscilaciones importantes durante el período. La tasa de emprendedores nacientes fue de 11,1 % en 2018, es decir, de cada 100 personas entre 18 y 64 años, 11 y algo catalogan como emprendedores nacientes.

Grafico 1 - Emprendedores nacientes
Gráfico 1 – Emprendedores Nacientes

Fuente: GEM Uruguay.

Nuevos emprendedores

El indicador que se emplea para la siguiente fase es la tasa de Nuevos Emprendedores. Se define como nuevos emprendedores a aquellos que han pagado más de tres pero menos de 42 meses de sueldos. Esta es la medición más sólida de la actividad emprendedora independiente, en tanto se trata de emprendimientos en marcha, con un período de permanencia definido en esta categoría.

Puede observarse en el Gráfico 2 que el comportamiento de los nuevos emprendedores ha sido distinto que el de los emprendedores nacientes. Mientras que los nacientes han presentado una clara tendencia ascendente, sin perjuicio de las oscilaciones, en el caso de los nuevos emprendedores se dio un salto ascendente en cuanto al nivel de actividad entre 2011 y 2014, para luego caer a su mínimo en todo el período considerado en 2015. A partir de ese momento, la tasa se actividad se ha ido recuperando, habiendo alcanzado un 4,9 % en 2018.

Gráfico 2 – Nuevos emprendedores
Gráfico 2 – Nuevos emprendedores

Fuente: GEM Uruguay.

TEA

La síntesis de la tasa de emprendedores nacientes y nuevos emprendedores nos da la TEA, por su sigla en inglés (Total early-stage Entrepreneurial Activity). Este es el indicador más popular del GEM, aunque hay que ser muy cautelosos en la interpretación de su nivel y evolución, especialmente cuando se refiere a la distinción entre emprendimiento por necesidad y por oportunidad, cuestión que veremos más adelante.

Pueden observarse dos períodos con comportamientos diferenciados de la TEA. Una primera fase va de 2006 (primer año en que se recopilaron datos) hasta 2010, en la que la TEA se encontraba en torno al 12 %, con tendencia declinante. En 2011 presenta un salto muy importante para volver a oscilar alrededor del 15 %. También aquí vemos una tendencia al crecimiento en los últimos dos años, con un resultado en 2018 de 15,7 %, un punto porcentual por encima del nivel del año anterior.

Gráfico 3 – Actividad emprendedora total temprana (TEA)
Gráfico 3 – Actividad emprendedora total temprana (TEA)

Fuente: GEM Uruguay.

Actividad intraemprendedora

La actividad emprendedora no es sinónimo de nuevas empresas independientes. También existe actividad emprendedora dentro de las empresas. La actividad emprendedora independiente y la intraemprendedora presentan muchas más semejanzas que diferencias. En muchos casos, la actividad intraemprendedora tiene mucho más impacto que la actividad independiente en la medida que las capacidades de la empresa pueden permitir, potencialmente, una rápida traducción de los nuevos proyectos en importantes fuentes de generación de valor.  

Las bajas tasas de actividad emprendedora independiente que se observa en los países desarrollados no se explicarían, pues, por la ausencia de emprendedores, sino por la existencia de una serie de incentivos que hacen que sea más atractivo emprender dentro de la empresa establecida. Las tasas de actividad intraemprendedora son un indicador valioso de la situación de las empresas. Cuando las expectativas son optimistas, las empresas se embarcan en nuevos proyectos cuyo diseño e implementación está a cargo de sus integrantes.

El GEM, a efectos de capturar esa actividad intraemprendedora, formula a los encuestados la siguiente pregunta: ¿Está usted, solo o con otros, tratando de iniciar una nueva unidad de negocios o un nuevo emprendimiento con su empleador y es ese esfuerzo parte de su trabajo normal?

Gráfico 4 – Actividad intraemprendedora
Gráfico 4 – Actividad intraemprendedora

Fuente: GEM Uruguay.

Puede observarse en el Gráfico 4 que la actividad intraemprendedora tuvo una fase ascendente importante, que llegó a un máximo de 16,4 % en 2011. Se mantuvo luego en niveles elevados hasta 2014, cuando presentó una tasa de 15,7 %. A partir de ese momento, ha estado descendiendo ininterrumpidamente. En 2018 la tasa fue de 7,6 %.

 

Dueños y administradores de negocios establecidos

Una vez que un emprendimiento ha pagado sueldos por más de 42 meses, deja de ser considerado por el GEM como un emprendimiento, pasando a ser una empresa. Los emprendimientos que sobreviven alimentan la renovación del conjunto de unidades empresariales del país. El nivel de la tasa de dueños y administradores de negocios depende de la cantidad histórica de empresarios, a la que se suman los emprendedores que pasan a la condición de empresarios y de la que se deducen aquellos empresarios que descontinúan sus negocios, ya sea porque cierran o porque son absorbidos por otras empresas.

Como puede observarse, hubo un salto ascendente en la cantidad de negocios establecidos a partir de 2014, el cual se mantuvo hasta 2016, que comenzó a bajar. Estos datos son consistentes con las altas tasas de nuevos emprendedores entre 2011 y 2014, en tanto los nuevos emprendedores que sobreviven pasan luego a la categoría de negocios establecidos. La rápida disminución de la cantidad de negocios establecidos a partir de 2016 indica que la cantidad de empresas que cierran no está pudiendo ser compensada por las nuevas empresas que aparecen.

Gráfico 5 – Dueños y administradores de negocios establecidos
Gráfico 5 – Dueños y administradores de negocios establecidos

Fuente: GEM Uruguay.

El índice de emprendedores nacientes, nuevos, establecidos e intraemprendedores (NNEI)

Como se ha podido observar, existen una serie de componentes de la actividad emprendedora de carácter complementario. Los emprendedores nacientes y los nuevos emprendedores constituyen el componente más convencional de lo que se considera actividad emprendedora. Luego, se ha incorporado la actividad intraemprendedora, sin la cual la explicación del impacto del emprendimiento en la economía se vuelve hemipléjica. Por otro lado, los empresarios no son una categoría completamente independiente de la de los emprendedores, sino el resultado de la sobrevivencia de estos últimos.

A efectos de contemplar la integración de todos estos componentes el Centro de Emprendimientos del IEEM creó un índice de síntesis que acumula todas estas actividades, denominado índice de emprendedores nacientes, nuevos, establecidos e intraemprendedores (NNEI). Su evolución en el período bajo análisis se presenta en el Gráfico 6.

Gráfico 6 – Índice NNEI
Gráfico 6 – Índice NNEI

Fuente: GEM Uruguay.

Puede observarse un tramo inicial creciente que está fuertemente influenciado por la actividad intraemprendedora, que, como vimos, estuvo creciendo permanentemente hasta 2011. Ese año se dio un salto ascendente muy importante que afectó a emprendedores nacientes, nuevos emprendedores e intraemprendedores. Los negocios establecidos cesan en esos años el proceso de declive que habían estado sufriendo. A partir de 2011, la tasa de nuevos emprendedores y de intraemprendedores se mantiene alta, con oscilaciones importantes, por algunos años, y la de emprendedores nacientes se estabiliza a un nivel elevado. Eso se ve reflejado en la tasa NNEI de 2011 a 2015. A partir de allí, la tasa NNEI comienza a caer de la mano de las caídas de las tasas de nuevos emprendedores y de las tasas de intraemprendimiento.

 

Conclusión

Los resultados de la tasa de emprendedores nacientes y nuevos emprendedores presentan aumentos importantes en 2018, lo que es un dato positivo. En contrapartida, la tasa de intraemprendimientos sigue su tendencia de disminución acentuada, lo que podría estar reflejando una disminución de los nuevos proyectos por parte de las empresas establecidas, las que estarían adoptando una estrategia defensiva ante un escenario que perciben como más adverso. La tasa de empresarios establecidos está disminuyendo debido a que el flujo de emprendimientos que se consolidan no es lo suficientemente elevado para compensar los negocios que cierran.

Autores

Profesor de Economía Política en

Ph.D. en Gobierno y Cultura de las Organizaciones, Universidad de Navarra; máster en Dirección y Administración de Empresas, IEEM, Universidad de Montevideo; contador público, Universidad de la República (Uruguay); licenciado en Administración, Universidad de la República (Uruguay); GloColl, Harvard Business School.

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